Identificación de A. dulcineaeA. iberica, A senilis y A. gibbosa

Ejemplares de A. iberica y A. Gibbosa, cortesía de Helen Attenborough. A. dulcineae cortesía de Rafael Yepes.

Una vez identificado el género Aphaenogaster, vamos a identificar estas especies.

La identificación de A. dulcineae es sencilla:

  • Segmentos funiculares 2-6 cortos, casi tan anchos como largos.
  • Cabeza puntuada, lisa, que la diferencia de A. subterranea que la tiene estriada reticulada.

Cabeza y segmentos funiculares 2-6 de A. dulcineae


A. dulcineae


Según el cuerpo, gastro, espinas propodeales, cabeza y maza antenal. identificaremos las otras tres especies.

Cuerpo:

  • En A. iberica color marrón oscuro a negro y cuerpo mate (fig 1a)
  • En A. senilis color grisáceo a negro y cuerpo mate (fig. 1b)
  • En A. gibbosa color marrón oscuro a negro (fig. 1c) Pronoto y mesonoto no forman una línea continua en vista de perfil, en forma de “joroba”


Gastro:

  • En A. iberica gastro estriado o mate, al menos en la base, a veces fina y densamente punteado. Pospeciolo estriado (fig 2a)
  • En A. senilis gastro estriado, al menos en la base. Pospeciolo granulado (fig. 2b)
  • En A. gibbosa gastro liso. Pospeciolo liso (fig. 2c)


Espinas propodeales:

  • En A. iberica espinas propodeales largas, siguiendo el perfil corporal, por lo general curvadas hacia la horizontal (fig. 3a)
  • En A. senilis espinas no muy cortas, cilíndricas y orientadas a unos 45º sobre el propodeo (fig. 3b)
  • En A. gibbosa espinas cortas y anchas (fig. 3c)


Cabeza: 

  • En A. iberica cabeza más larga que ancha (fig. 4a) en este ejemplar CI* = 83
  • En A. senilis cabeza mucho más larga que ancha (fig. 4b) en este ejemplar CI = 71
  • En A. gibbosa cabeza más larga que ancha (fig. 4c) en este ejemplar CI = 85


* CI es el Índice Cefálico CI = HW / HL x 100 y nos da una idea de la proporción entre el ancho y el largo de la cabeza. Va de 1 a 100. Si la cabeza es igual de larga que ancha CI=100

Maza antenal:

  • En A. iberica y A. gibbosa maza antenal de cuatro artejos (fig. 5a y 5c)
  • En A. senilis maza antenal de cinco artejos (fig. 5b)


Las mandíbulas


En las hormigas (Formicidae), las mandíbulas constituyen una herramienta fundamental y realizan con ellas una amplia gama de funciones, las más importantes: manipulación de objetos, procesado de alimentos, caza y defensa.
Están muy especializadas y presentan formas muy diversas, variando en forma y tamaño.


Fig. 1 Mandíbulas de una major de Camponotus cruentatus


Márgenes y dentición:

Una mandíbula típica se divide en márgen externo (Mex) y margen interno (Min).
El márgen interno se divide a su vez en margen basal (Mba) y margen apical o margen masticador (Mma). (fig. 2)


Fig. 2  Márgenes de las mandíbulas de una major de Messor barbarusMex - margen externo, Min - margen interno, Mba - margen basal, Mma - margen masticador


El margen basal se curva en un ángulo llamado ángulo basal (anb) hacia el margen masticador, que está por lo general provisto de dientes (die) y/o dentículos, que son dientes pequeños (dti). El diente más distal se denomina apical (dap) y el anterior preapical (dpr), mientras que el más proximal se llama basal (dba) y el siguiente prebasal (dpb). Los dientes se numeran desde el extremo de la mandíbula. Es decir el diente apical será el primero. (fig. 3)

Fig. 3 Mandíbula de Camponotus cruentatus. anb - ángulo basal, die - dientes, dti - dentículos, dap - diente apical, dpr - diente preapical, dba - diente basal, dpb - diente prebasal


Por lo general en el margen basal no se presentan dientes, aunque en algunos casos están presentes y cuando existe un espacio grande sin dientes entre los dientes o dentículos, se denomina diastema (dia) (fig. 4A). Los dientes romos y gastados (fig. 4B) se denominan crenulados, mientras que los dientes estrechos y alargados se denominan espiniformes (fig. 4C)

Fig. 4   A) Dentículos en margen basal y diastema (dia) en Aphaenogaster senilis. B) Dientes crenulados de Messor barbarus. C) Dientes espiniformes de Camponotus barbaricus.


Las mandíbulas también pueden presentarse con pocos o ningún diente (edentadas) (fig. 5)

Fig 5. Mandíbulas edentadas de una major de Pheidole pallidula.



Forma:

Por lo general, las mandíbulas presentan forma más o menos triangular, con márgenes basal y masticador bien diferenciados (fig. 6)

Fig. 6 Mandíbulas triangulares de Tapinoma nigerrimum


Sin embargo, en algunos casos, el margen masticador se alarga bastante y se acorta el margen basal como en el caso de la exótica Harpegnathos venator (fig. 7A) o de las mandíbulas trampa (ver artículo jaw traps) del género Anochetus, con tres grandes dientes apicales (api) así como multitud de dentículos (dti) (fig. 7B y 7C)

Fig. 7) A) mandíbulas de Harpegnathos venator B) y C) mandíbulas de Anochetus ghilianii, dentículos (dti), diente apical (api)


En general podemos concluir que las mandíbulas de las hormigas son extraordinariamente variables y de gran importancia taxonómica.


REFERENCIAS:

antwiki.org
https://www.antwiki.org/wiki/Morphological_and_Functional_Diversity_of_Ant_Mandibles

hormigas.org
http://www.hormigas.org/xPaginas/Anatomia.htm

Fernández F. (ed.). 2003.
Introducción a las Hormigas de la región Neotropical. Instituto de Investigación de Recursos
Biológicos Alexander von Humboldt, Bogotá, Colombia. XXVI + 398 p.


Las antenas

Fig. 1.  Antenas de un ejemplar de Tetramorium semilaeve


Los órganos quizás más importante de las hormigas son las antenas. En ellas residen varios de los sentidos necesarios para su relación con el medio que las rodea. Se aúnan los sentidos del olfato, gusto y tacto e incluso parece ser que del oído. Están repletos de pelillos sensoriales denominados sensilias que detallaremos más tarde.

Existen muchas especies que aún siendo ciegas, desarrollan una gran actividad cazadora incluso en la superficie, y esto es gracias a sus antenas.

Los himenópteros, como la familia formicidae (hormigas), se diferencian de otros órdenes de insectos por tener la antenas articuladas a la mitad de su longitud más o menos, siendo este un carácter diagnóstico a la hora de saber si nos hallamos ante una hormiga.

Ahora vamos a conocer sus partes más importantes:

Fig. 2.  Partes de la antena de un ejemplar de Tetramorium semilaeve. Bc- bulbo condilar,  Es- escapo, Fu- funículo, Pe- pedicelo, Ar- artejos, Ma- maza antenal, Sa- segmento apical.


Las antenas de las hormigas están segmentadas. El primer segmento, el más largo, es el denominado escapo (Es) en cuya base se encuentra una estructura esférica llamada bulbo condilar (Bc) que gira en torno a un esclerito circular denominado torulus (To), de forma que conjuntamente forman como una perfecta rótula que permite el movimiento de las antenas. El bulbo condilar se une al escapo mediante un cuello corto, curvo o recto y se inserta en la cabeza (fig. 3) en una zona denominada fosa antenal (Fa)

Fig. 3.  Detalle de la inserción de la antena en un ejemplar de Camponotus barbaricus.
Es- EscapoBc- bulbo condilar, To- Torulus, Fa- fosa antenal.

La siguiente parte de la antena es el funículo (Fu) que está formado por una serie de segmentos o artejos (Ar) cuyo número y disposición es de un gran interés taxonómico, variando su número junto al escapo de 4 a 13 según la especie. El primer artejo del funículo se denomina pedicelo (Pe) y el último artejo en el extremo de la antena segmento apical (Sa), y en él se encuentran la mayoría de las sensilias.
A veces los últimos segmentos de la antena están engrosados y su conjunto se denomina maza antenal (Ma) que también es de relevancia para la taxonomía (fig. 2 y 4). El conjunto de los artejos a partir del pedicelo se denomina flagelo.

Fig. 4.  Algunos tipos de mazas antenales. A- antena sin maza antenal apreciable,
B- antena con maza antenal de 3 artejos, C- Antena con maza antenal de 4 artejos.


Como antes comentaba, las antenas de los insectos, y en concreto de las hormigas, están repletas de estructuras sensoriales llamadas sensilias que utilizan para detectar señales químicas y mecánicas, cambios en temperatura, humedad, niveles de CO2 y también al parecer para la comunicación auditiva. En estas estructuras se encuentran neuronas sensoriales que actúan como receptores de las señales.
Se sabe muy poco sobre la variación en número, tamaño y estructura de las sensilias en la familia Formicidae.

Las más importantes son (fig. 5):
  • Sensilias tricoideas y tricoideas curvadas (T y TC) parece que responden a una amplia gama de compuestos orgánicos.
  • Sensilias basicónicas (B) son gruesas perpendiculares a la superficie de la antena y emparejadas con las sensilias caéticas. Se consideran sensilias olfativas.
  • Sensilias caéticas (C) son rectas y probablemente sean receptores quimiosensoriales y mecanosensoriales capaces de detectar vibraciones o de contacto.
  • Sensilias internas que se observan como poros cuticulares sobre la superficie de la antena (P) estas son las sensilias ampuláceas que probablemente sean receptores de temperatura, humedad o dióxido de carbono y las sensilias coelocónicas cuya función puede ser olfativa.

Fig. 5. Tipos de sensilias en el segmento apical de una antena de Messor barbarus.



 REFERENCIAS:

Hormigas amarillas

https://hormigasamarillas.blogspot.com/2011/09/anatomia-de-las-hormigas-1-principios.html


Fernández F. (ed.). 2003.
Introducción a las Hormigas de la región Neotropical. Instituto de Investigación de Recursos
Biológicos Alexander von Humboldt, Bogotá, Colombia. XXVI + 398 p.

El Mesosoma

Como se puede ver en la sección “Anatomía general”, el cuerpo de las hormigas, como en el resto de los insectos, está dividido en cabeza, tórax y abdomen. En el caso de las hormigas, el primer segmento del abdomen (propodeo) está fusionado al tórax.

Esta modificación hace que esta unión del tórax verdadero y el propodeo no se pueda denominar “Tórax”. Los términos más utilizados son los de Mesosoma y Alitronco (Alitrunk). La escultura en esta zona es muy importante de cara a la taxonomía.


Fig. 1.  Situación del mesosoma en un ejemplar de Camponotus cruentatus



Fig. 2.  Imagen ampliada del mesosoma de Camponotus cruentatus


Como en el resto de insectos, el tórax se divide en tres segmentos. La parte superior se denomina “tergo” o “noto”, la parte lateral “pleura” y la parte inferior “esternón

Los prefijos “pro”, “meta” y “meso” indican las partes anterior, media y posterior, así el pronoto sería la parte anterior y superior del tórax. Los segmentos pueden fusionarse más o menos, pero normalmente suele marcarse una sutura. Las suturas más importantes son  la sutura promesonotal (Spr), la sutura metanotal (Sme) y la sutura mesopropodeal (Smp) (ver fig. 3)


Según las apreciaciones anteriores, en el mesosoma de una obrera se distinguen las siguientes partes:

Fig. 3.  Partes del mesosoma de una obrera de Camponotus cruentatus

En la parte superior (tergos o notos) se distinguen (fig. 3):

  • Pronoto (Prn). Primer tergo torácico.
  • Mesonoto (Msn). Segundo tergo torácico. 
  • Metanoto (Mtn). Este segmento en las obreras de la mayoría de las especies casi desaparece y a veces se aprecia en su mínima expresión. Es un remanente de la casta de hembras aladas donde el tórax sí está totalmente compartimentado.
  • Propodeo (Pro). Este es el primer segmento abdominal y está fusionado al tórax. La superficie dorsal (Sud) y la posterior, denominada “declive propodeal” (Dep), son de una gran importancia taxonómica. El declive propodeal puede presentar diferentes especializaciones, siendo la más común los lóbulos propodeales o metapleurales, ubicados en su base, uno a cada lado de la articulación peciolar. (ver Lmp fig. 4A)
    En el propodeo es habitual encontrar unas estructuras denominada “espinas propodeales" (ver Epr fig. 4B ).

Fig. 4.  A lóbulos metapleurales (Lmp) B espinas propodeales (Epr)


En las partes laterales (pleuras) distinguimos (fig. 3):

  • Propleura (Prp)
  • Mesopleura (Msp)
  • Metapleura (Mtp)

Tanto en las pleuras como en el propodeo podemos encontrar unas aberturas denominadas espiráculos que tienen funciones respiratorias (ver artículo "El espiráculo propodeal" y fig. 5A).
Los más importantes son (ver fig 3) el espiráculo propodeal (Esp) y el espiráculo metatorácico (Esm).

En la metapleura se encuentra una glándula especial denominada glándula metapleural, que segrega una serie de sustancias (ver artículo "La glándula metapleural"). Su ubicación relativa al propodeo es también importante a efectos taxonómicos en determinados grupos. (ver Glm fig. 3 y 5B)

Fig 5.  A Espiráculo propodeal (Esp). B abertura de la glándula metapleural (Glm) en C. cruentatus


REFERENCIAS:

Hormigas.org.

Mireya del Roble Esquivel Carmona.
Hormigas de Buenavista.

Pedro José Salinas.
Glosario de términos entomológicos con especial referencia a insectos sociales.

Fernández F. (ed.) 2003.
Introducción a las Hormigas de la región Neotropical. Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, Bogotá, Colombia. XXVI + 398 p.