La locomoción en las hormigas

En los extremos de las patas, las hormigas poseen unos órganos especializados para poder moverse y trepar.

Estos órganos incluyen garras con uñas para la locomoción ágil y un sorprendente órgano como una almohadilla flexible, llamada arolio (arolium) que le permite trepar incluso por superficies lisas. Cuando la hormiga planta su pata, aplica una fuerza que hace que el arolio se expanda, succionando al igual que una ventosa y quedando adherida a la superficie. Esa fuerza es menor cuando lleva menos peso, lo que la hace caminar con más rapidez.